
Ahora doces que me quieres,
cuando ya no queda nada,
cuando el desprecio el odio y la traición
mataron todo lo que sentía mi corazón,
ahora dices que me amas
cuando yo ya tengo a quien amar
cuando mi corazón ya tiene dueño y vuelto a palpitar
por un amor, por un amor de esos verdaderos.
Después de tanto tiempo,
dices que me quieres,
que me extrañas y lamentas todo el tiempo que dejaste pasar,
Pero te digo que soy alguien distinta
y se que en ti no debo confiar
que te des la vuelta y me dejes en paz,
por que yo ya he encontrado mi alegría
y ala persona debo amar.
Aradia.